Forrajes conservados. Diagnóstico de calidad: análisis químicos y biológicos



Ing. Agr. MIRIAM GALLARDO

Los forrajes conservados (henos, silajes) poseen cualidades nutritivas muy diversas y cumplen roles metabólicos distintos (energéticos, proteicos, fibra efectiva, etc.) en función del tipo de cultivo o parte del mismo que se haya conservado. Aún más, las variaciones de nutrientes disponibles pueden ser muy altas dentro de una misma especie de cultivo o pradera, dependiendo de factores ambientales y de manejo.

Para suministrar una dieta equilibrada de acuerdo a los requerimientos del rodeo es esencial conocer, en tiempo y forma, la calidad y el valor nutricional de los forrajes que se han conservado, antes de ejecutar cualquier formulación o de adquirir algún suplemento alimenticio extra para la temporada.


Si la información de la calidad no es genuina y se extrapolan datos de otras fuentes (bibliografía y del extranjero, principalmente) cualquier intento de realizar un balance acorde de nutrientes podría fallar y con ello, la posibilidad de utilizar los recursos con la máxima eficiencia. Los desequilibrios de las dietas (cuali-cuantitativos) representan una de las principales causas de pérdida de productividad en los sistemas ganaderos pastoriles.

Por otro lado, es necesario recordar que los forrajes conservados (secos o húmedos) son recursos muy susceptibles al deterioro, si las condiciones de preservación no fueran las adecuadas. La exposición de los materiales a la intemperie, la contaminación con hongos u otros materiales extraños y las fermentaciones indeseables podrían provocar asimismo daños irreversibles en la salud y el desempeño animal.


Los análisis básicos para el diagnóstico de la calidad

En cualquier laboratorio especializado está disponible una amplia gama de análisis que permiten conocer la composición química y nutricional de los alimentos para el ganado.

Sin embargo, algunos de estos análisis son de alta complejidad y no siempre la información que brindan mejora sustancialmente el resultado de un balance básico de raciones, ya que a veces poseen un escaso valor “predictivo” de los atributos nutricionales de un forraje determinado. Además, pueden ser muy costosos.

Por estas razones, a nivel internacional se están realizando desde hace algunos años arduos esfuerzos para seleccionar un grupo acotado de análisis que permita valorar adecuadamente los forrajes, en forma sencilla, de rápida resolución, que posean una buena correlación (valor predictivo) y resulten también más económicos.

Para el caso, algunos laboratorios están utilizando, para algunos parámetros, el método denominado NIRS (espectroscopía de reflectancia en el infrarrojo cercano), que es una técnica de análisis no-destructiva que, correctamente calibrada, cumple con algunos de los requisitos antes mencionados.

En términos generales, el diagnóstico de la calidad y del valor nutritivo de los forrajes conservados se realiza combinando tres tipos de análisis:

1. Análisis químicos
2. Análisis biológicos
3. Análisis organolépticos

En los próximos sábados describiremos los análisis más representativos que actualmente recomiendan los nutricionistas, a fin de obtener información básica para un adecuado manejo y una correcta formulación de dietas equilibradas.

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