Ensayo de vicia
y fertilización N en Maíz 2012/2013

-2º parte-





AGUSTÍN BIANCHINI 
MARTÍN SÁNCHEZ
SANTIAGO LORENZATTI


Okandú SA, CREA Monte Buey-Inriville






Resultados


El suelo en el que se realizaron los ensayos tenía un nivel medio de materia orgánica, pH ácido, y una disponibilidad baja de P (Tabla 1).

Durante la campaña 2012/13, las precipitaciones durante la primavera estuvieron por encima de la media de la región, llegando a un pico de 285 mm acumulados en octubre, pero en enero se registraron precipitaciones por debajo de la media mensual, que se normalizaron a partir de febrero (Figura 1).

Las precipitaciones fueron escasas durante las etapas iniciales de la vicia, pero comenzaron a incrementarse a partir de agosto. Durante la primavera, estuvieron por encima de la media de la región, llegando a un pico de 329 mm acumulados en octubre, pero en enero se registraron precipitaciones por debajo de la media mensual, que se normalizaron a partir de febrero.
(Figura 1).

Las precipitaciones de primavera excesivas impidieron ingresar al lote para realizar en el momento apropiado el secado de la vicia, y además demoraron la siembra de maíz.

La producción de vicia al momento del secado (30/12/2012) fue de 5.290 kg/ha de Materia Seca (MS), con una concentración de N de 3.09%, que representó una acumulación de 163 kg de N/ha en la biomasa aérea.

El agua útil a la siembra de la vicia a 1 y 2 m de profundidad fue 213 y 588 mm, respectivamente. Las precipitaciones acumuladas de primavera de septiembre a diciembre fueron 732 mm (Figura 1). Esto produjo una recarga de agua significativa del perfil de suelo, mostrando diferencias mínimas entre los antecesores vicia y barbecho
(Figuras 2 y 3).
El “costo hídrico” de la vicia (agua útil al final del barbecho - agua útil al secado de la vicia) para producir más de 5 ton/ha de MS fue de sólo 3 mm.

A 1 m de profundidad, el contenido de agua útil fue similar a la siembra y en R1, con los dos antecesores (Figura 2). En R1, el suelo tuvo 32 mm de agua útil menos que al momento de la siembra.


A 2 m de profundidad, el contenido de agua útil fue similar a la siembra y en R1, con los dos antecesores (Figura 3). La alta disponibilidad de agua de 1 a 2 m de profundidad podría deberse a la influencia de una napa freática cercana a la superficie del suelo. En R1, el suelo tuvo alrededor de 80 mm de agua útil menos que al momento de la siembra. Esto podría estar asociado al consumo de agua del maíz y a las bajas precipitaciones registradas durante el mes de enero.

[Continúa el sábado próximo]




Agradecimientos

• A la empresa “LA SORPRESA” del CREA Monte Buey-Inriville y al personal del establecimiento que implantó el ensayo y participa en este proyecto.
• A FERTILIZAR ASOCIACIÓN CIVIL, a la Ing. MARÍA FERNANDA GONZÁLEZ SANJUAN y al Dr. FERNANDO GARCÍA, que con su continuo apoyo hacen posible este trabajo.






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